Recorridos mínimos, materiales concretos y nada que el equipo no pueda sostener en una semana normal de trabajo.
Procesos de venta
El punto de partida es entender por dónde pasa hoy cada oportunidad, aunque nadie lo tenga escrito. Después se arma un recorrido corto: primer contacto, propuesta, objeciones, cierre y seguimiento posterior. Incluye guion de reunión y planilla de registro para que cada vendedor deje el mismo tipo de dato.
Precios y márgenes
Revisar la lista sin caer en la costumbre ni en la última conversación con un cliente. El recorrido separa costos directos, gastos fijos y el margen que el negocio necesita para funcionar, y deja una planilla para detectar los productos o servicios que hoy trabajan a pérdida.
Seguimiento de clientes
Qué se prometió, a quién, cuándo y qué quedó pendiente. El recorrido propone una forma simple de registrar el contacto con clientes habituales y con oportunidades abiertas, para que el seguimiento no dependa de la memoria de una sola persona del equipo.
Tableros en planillas
Cuatro o cinco métricas comerciales que respondan a preguntas concretas: cuánto se vendió, a quién, con qué margen y qué quedó sin cerrar. Se arma en una planilla compartida, con una frecuencia de actualización realista y una lectura breve en la reunión semanal.
Equipos chicos y delegación
Delegar sin perder el control del proceso es uno de los puntos donde más se traba una PyME. El recorrido incluye checklists de implementación y análisis de errores frecuentes al medir resultados, capacitar gente nueva y repartir tareas comerciales sin una estructura corporativa enorme.
Programas pensados para comercios, servicios profesionales y distribuidoras